MOTOS DE CARRERAS
Una motocicleta de carreras es una motocicleta desarrollada para usarse en competiciones de motociclismo. Según la disciplina y la categoría, una motocicleta de carreras puede estar basada en una motocicleta de producción, o puede haber sido desarrollada específicamente para la competición.
Tipos de motocicletas de carreras[editar]
- Motocicleta de Cross
- Motocicleta todoterreno
- Motocicleta Trial
- Motocicleta de Enduro
- Motocicleta de doble propósito
- Motocicleta de velocidad
- Motocicleta con Sidecar
Actualmente las MotoGP suelen rodar en velocidades medias de entre 160 y 185 Km/h dependiendo del circuito y las condiciones, y Dorna nos muestra en carrera a qué velocidad va un determinado piloto. Hay otras velocidades que no se miden tanto y no se muestran, pero que son igualmente importantes a la hora de manejar uno de estos vehículos.
Los motores de una MotoGP por ejemplo, tienen muchos elementos móviles que se desplazan a diferentes tiempos y de diferentes maneras. El propulsor ronda las 18.000 rpm cuando el piloto exige la máxima potencia. A tales velocidades cada válvula se abre y se cierra 150 veces por segundo, algo difícil de imaginar. La exigencia a la que somete este movimiento a las piezas hace que sean necesarias válvulas neumáticas, ya que los muelles convencionales no soportan ese ritmo con garantías.
Los inyectores que alimentan el motor siguen el mismo ritmo que las válvulas, realizando unas 9.000 inyecciones de combustible por minuto cuando el propulsor gira a su máxima capacidad.
Los pistones se mueven a una velocidad media que ronda los 29 m/s (metros por segundo), algo más de 100Km/h. Puede no parecer mucho, pero estamos hablando de velocidad media en una pieza que tiene una carrera aproximada de 48mm en la que pasa de estar completamente estático, a su máxima velocidad y a frenar completamente de nuevo ¡Este proceso se repite 18.000 veces cada minuto en una distancia inferior al ancho de tu teléfono móvil! Estar sometido constantemente a aceleraciones y deceleraciones semejantes provoca una exigencia muy alta en los pistones.
Pasando a otros componentes, las ruedas de la moto pueden superar las 50 vueltas por segundo a una velocidad de 300 Km/h. Para tener una referencia con la que comparar, una lavadora de ropa centrifugando a 1.500 rpm tan solo da 25 vueltas por segundo.
Los discos de carbono que componen los frenos ruedan al mismo ritmo que la rueda, pero están sometidos a unas condiciones específicas. En una frenada fuerte, como por ejemplo la curva 1 de Sepang, pasan de estar a unos 250ºC a casi 800ºC en tan solo 6 segundos. Una vez el piloto suelta la maneta de freno, el disco comienza a enfriarse para estar listo para la siguiente curva.
Hablando de frenar, los pilotos pasan entre un 20% y 30% del tiempo en pista frenando, en algunos circuitos más de 30 segundos por vuelta en los que aplica el freno siempre en el mismo punto y con la precisión que permitan los ajustes y degradación de las ruedas.
Los discos no son el único componente que tiene que trabajar a una temperatura concreta, el motor también puede tener problemas si las temperaturas son excesivas. Para controlar el calor en el propulsor, este se enfría usando refrigerante. Este líquido es impulsado por una bomba accionada por el propio motor, haciendo circular el fluido por todo el sistema. De esta forma se consigue una temperatura controlada. A altas revoluciones el flujo del refrigerante puede superar los 100 litros por minuto, lo que equivale a vaciar una botella de litro y medio cada segundo.
Los gases del tubo de escape también alcanzan una temperatura notable, cercana a los 700ºC, pero la velocidad a la que salen a través del mismo, a unos 350 km/h no es tan impresionante como las velocidades a la que se mueven las ondas sonoras en el interior de este componente; pueden llegar a los 500 m/s, o lo que es lo mismo, ¡1.800 km/h!

Durante una vuelta al Circuito de Las Américas los pilotos pueden realizar unos 30 cambios de marcha, algunos de ellos tan rápidos que puede parecer que no hay tiempo. Pero gracias a la caja de cambios seamless, las MotoGP pueden realizar este cambio en tan solo una centésima de segundo. En total, unos 600 cambios de marcha durante una carrera, serían casi 15 cambios de marcha por minuto. Una barbaridad si lo comparamos con los que hacemos cuando vamos por la vía, ¡incluso en entorno urbano!
Aunquela ECU no se mueve en un sentido estricto, también está sujeta a la velocidad de transmisión de datos. Durante un GP, los ingenieros del equipo pueden llegar a descargar más de 30gb de información de datos recogidos por la centralita. Algunos de los sensores de la moto recogen hasta 1.000 mediciones por segundo y la ECU es capaz de ajustar el funcionamiento de los sistemas electrónicos al instante.
Estos son algunos de los datos de velocidad más invisibles de un GP, pero los que de verdad nos hacen vibrar son las velocidades que alcanzan nuestros pilotos en pista, gracias al minucioso trabajo del equipo.
El título de moto más rápida del mundo pasa de una marca a otra con una facilidad pasmosa. Hasta hace bien poco, la Dodge Tomahawk fue tildada como la más rápida de la historia aunque no se la podía considerar una dos ruedas al uso al equipar cuatro neumáticos de gran tracción. Además, era una mole bestial con un motor Viper de 20 válvulas que la propulsaban con el equivalente de unos 500 CV, alcanzando una velocidad de 536 km/h. Pese a todo, su prohibitivo precio de más de 250.000 euros, lastraron unas ventas que quedaron en lo anecdótico como su propio récord.
Otras diez balas de dos ruedas
La carrera por alcanzar el tope máximo de velocidad pasó por un momento de inflexión allá por el año 1996 cuando Honda consiguió superar la barrera de los 300 km/h. Fue con la CBR 1100 Blackbird, una moto mítica a la que se sumó ya en 1999 la Suzuki GSX 1300R Hayabusa, cuyo apodo significa 'halcón peregrino' en japonés, y que a la postre fue el germen de una buen número de generaciones que siempre han estado entre las más rápidas del mercado.
De las consideradas como monturas de calle, la Kawasaki Ninja H2R ha ostentado durante más tiempo el primer puesto como la más veloz con sus 400 km/h, seguida por la MTT Turbine Superbike Y2K con 365 y la Lightning LS-218 con 348 km/h. El cuarto puesto lo ocupaba otra Kawa Ninja, la ZX-14R con 335, mientras que en quinta posición se situaba la Ducati Panigale V4R con 331 km/h. Luego, a rebufo, la Aprilia RSV4 1.100 RR Factory con 316, la Suzuki GSK 1300R Hayabusa con 312, la BMW S 1.000 RR con 303, la Honda CBT 1000 RR Fireblade con 298 y la Yamaha YZF R1 con 298 km/h.
Voxan Wattman también ha batido otros 30 récords entre los que destacan:

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